michel-maffesoli-dennis

Este célebre sociólogo considera que tanto el valor otorgado al trabajo como el individualismo están en declive. En su lugar están emergiendo nuevas tendencias sobre las que van a tener que surfear los nuevos empresarios.

M. Maffesoli nos indica algunas claves  para entender mejor el entorno contemporáneo y poder relanzar la economía. “Solo se puede emprender en la medida que se está en sintonía con el espíritu de su época” explica en una conferencia que dio a 300 emprendedores. Pero evitemos el catastrofismo: “no es el fin del mundo pero si el fin de un mundo”.

En ciertos momentos hay que saber desprenderse de elementos que ya no son pertinentes,  aunque estos fueran los valores sobre los que se construyó en su tiempo la sociedad económica moderna, y ser conscientes de los nuevos valores que rigen nuestras sociedades postmodernas.

El sociólogo identifica 5 valores obsoletos:

  1. El Individualismo
  2. El valor del trabajo
  3. El racionalismo
  4. El totalitarismo
  5. El acento puesto en el futuro

Estos valores han llegado a saturación y es de pensar que ya no tienen potencial para movilizar nuevas energías. En este sentido cabe lamentar el desfase que existe entre la sociedad “oficial” que sigue funcionando en base a estos valores, y la otra sociedad que ha evolucionado y se apoya en nuevos valores:

Entonces ¿cuáles son las 5 tendencias  que tienen que tener presentes los emprendedores para lanzar negocios adaptados a nuestra sociedad postmoderna?

  1.  Las vivencias compartidas que reemplazan el individualismo. Observamos una vuelta a la identidad comunitaria (que no comunitarismo). La noción de persona sustituye al individuo, una persona plural perteneciente a grupos que comparten gustos y lugares comunes.

Prueba de esta tendencia:  eL éxito de los sitios para compartir, BlaBlaCar, Airbnb (intercambio de pisos entre particulares), Tripadvisor… Esta tendencia es tan fuerte, que ha dado lugar al nuevo concepto de “Economía Colaborativa”.

  1.  La creación  que reemplaza el valor del trabajo. Vuelta a lo lúdico, a la imaginación que se expresa en eslóganes como “Hagamos de nuestra vida una obra de arte” o “No pierdas tu vida para ganártela”.

Prueba de esta tendencia:  El éxito del DIY (do IT yourself), el movimiento que lleva a las personas a querer crear/fabricar ellas mismas lo que necesitan utilizando cursos o páginas de Internet.

  1.  La importancia otorgada al cuerpo, muy superior a la que se le dio en el pasado.

Prueba de esta tendencia:  la explosión del Body Fitness que ha contribuido fuertemente al auge  de las actividades deportivas, a la utilización creciente de SPA, de masajes…

  1.  La “estetización” de la existencia que sustituye al utilitarismo. Ahora se pretende experimentar pasiones y emociones comunes con otras personas.

Prueba de esta tendencia:  Para el sociólogo,  la tendencia creciente del voluntariado y la nueva economía de la experiencia.

  1.  La temporalidad puesta en el presente y no ya en el futuro. La intensidad está en “lo que estoy vivenciando con otros aquí y ahora”.  En esta dinámica la visión sustituye al proyecto y, simbólicamente, la espiral a la flecha.

Prueba de esta tendencia:  Whatsapp comprada un altísimo precio por Facebook y Snapchat: ambas aplicaciones exitosas priorizan la comunicación instantánea con otras personas.

 

En conclusión, para M. MAFFESOLI, los nuevos negocios deben reposar sobre estos valores, porque sería la única manera de ser realmente innovadores y de asegurar un crecimiento.

El reto será ahora para los emprendedores encontrar la manera de transformar estos valores en productos y servicios que los consumidores valoren y quieran, y también de encontrar las formas de que sean rentables.

 

Carmen Caillot