Es muy corriente hoy en día desatender la puntuación en los escritos, como si esos diminutos signos fueran superfluos, cuando no inoportunos. Y sin embargo, al igual que un mosquito puede enloquecer a un león, cualquiera de estas pequeñas entidades puede echar a perder toda una comunicación.

Comprobémoslo:

Una coma:

  • puede ser una pausa:

No, espera.
No espera.

  • puede hacer desaparecer tu dinero:

234,5 €
2,345 €

  • puede ser el problema o la solución: 

Vamos a perder, poco se resolvió.
Vamos a perder poco, se resolvió.

  • puede cambiar una opinión:

No queremos saber.
No, queremos saber.

  • puede condenar o salvar:

¡No tenga compasión!
¡No, tenga compasión!

 

En nuestros mails, en nuestros informes; si queremos que nuestros mensajes lleguen con claridad, por favor cuidemos los detalles, cuidemos la puntuación.